Piezas esenciales para complementar tu piscina
Al comprar una piscina, también se necesitan varios componentes para su correcto funcionamiento. Hay muchas opciones disponibles, desde iluminación para la piscina hasta bombas y filtros. ¿Qué deberías elegir? Estamos aquí para explicarte más sobre los diferentes componentes.
En una piscina hay varias partes, y además estas pueden variar dependiendo de si hablamos de una al aire libre o una climatizada, pero estas son las fundamentales:
El vaso es la parte de una piscina que todos vemos, de donde sale el auga de la piscina. En él está contenida el agua y puede ser de varios materiales como el ladrillo, el hormigón o la fibra de vidrio.
Cuando se rompe o se agrieta el agua comenzará a perderse y habrá que reponerla sin parar, llegando a hacer inviable el uso de la piscina hasta que se repare.
Si queremos saber cómo funciona una piscina es imprescindible hablar del sistema de filtración, pues gracias a él se mantiene el agua limpia y cristalina sin necesidad de vaciar el vaso constantemente.
Este sistema tiene una bomba, un filtro y se le ayuda empleando accesorios como los mallas recogedores de hojas, las tabletas de cloro o dispensadores automáticos que limpian el agua o los floculantes de cloro, que eliminan las partículas y hacen que otras se coagulen para que se depositen en el fondo por su propio peso.
Sistema de regulación y desinfección
Entre los elementos de una piscina está este, que hace que el agua que se ha filtrado vuelva al vaso ya desinfectada, puesto que tiene dispositivos como el clorador o el de electrólisis salina. Así se consigue que, además de que el agua esté clara, sea segura, pues no contiene ningún tipo de microorganismo. Esto es más importante cuantas más personas usen la piscina, aunque lo tenemos presente incluso en las domésticas.
En España, cuando pasa el verano, es imposible bañarse debido a que el agua está helada. De este modo, en especial en las piscinas públicas, en las de los gimnasios, hoteles y lugares similares, podemos encontrar equipos de calefacción.
A través de varias fuentes de energía, entre las que está la solar, consiguen elevar la temperatura del agua con el fin de que sea posible el baño, a pesar de que haga mucho frío en la calle.
Sistema de mantenimiento
Es evidente que los operadores de piscinas deben prestar mucha atención al mantenimiento de sus instalaciones. Debido a la creciente complejidad de éstas, hay que tener en cuenta un gran número de sistemas y accesorios. Por eso, un mantenimiento adecuado debe ser holístico, cuidando toda la instalación y sin descuidar ninguno de los elementos de la piscina.
El mantenimiento de una piscina implica controlar la calidad del agua, la filtración y la recirculación, la desinfección, la limpieza de las paredes y el fondo de la piscina, el mantenimiento de los accesorios y el control de la humedad y la temperatura.